La Casa siempre Gana….

Susana Pozo

, Opinión

La Ruleta Rusa Criolla

 
ruleta rusaEl dólar sufrió hoy un desplome, por sobre los $ 16, como otra señal de los vaivenes por los que atraviesa la economía mundial, y en consecuencia la nacional, fuertemente vinculada a la anterior.
Por el contrario, en estos días ha logrado repuntar el cobre, nuestro principal commodity para recuperar la alicaída situación fiscal.
Según las últimas estimaciones, con un cobre por bajo los US $ 3 la libra, que es la media actual, las arcas nacionales llegarán a fines de 2016con un deficit de US $ 8.000 millones.
¿Y qué pasa con el ahorrante pequeño, aquel que opta por no ceder a todas las tentaciones del mercado ni revienta la tarjeta de crédito e intenta reservar algún capital para la contingencia?
Ese, ante el escenario internacional e interno, está acorralado por micro-gananciales.
Lo peor ha sido como consecuencia de la convulsión económica, lo ocurrido con los cotizantes de AFP que han ido retrocediendo en sus fondos.
El mes pasado, aquellos situados en el Fondo A perdieron todo lo rentabilizado en 2015 y aunque salgan al ruedo economistas que llaman a la calma porque esa es una inversión a largo plazo, no tranquiliza el ánimo de los trabajadores.
Signo del desplome económico han sido en todos los tiempos las financieras piramidales que atrapan a quienes apuestan lograr ganancias rápidas y mayores que las ofertas del mercado regulado.
Claro que están basadas en una fórmula espuria ya que es el dinero de todos sus integrantes y por tanto la estampida de muchos hace colapsar el sistema.
Al margen que quienes las han ideado se llevan la torta más grande, como el último caso ocurrido, investigación aún en proceso, porque el “ideólogo” se volvió loco con autos y propiedades de lujo.
Señal también de los tiempos, de una sociedad preocupantemente concentrada en la ambición, el dinero y lo material.
Ese fue el tema que redactamos para la columna en el Semanario “Tiempo” y que invito a leer.
Unos 5.000 ahorrantes habrían sido estafados, pero en Chile somos más los defraudados: todos los obligados a ahorrar en un sistema en que siempre gana “la casa” y el apostador de vez en cuando. Como en un Casino.
Es nuestra propia ruleta rusa.

 

¿De qué nos escandalizamos?

 

 

(Publicado el 11.03.2016)

Ahorrantes defraudados…qué novedad.
Hoy son financieras sin regulación, que nadie fiscaliza; en los 80 fue “la Cutufa” y pocos recuerdan que en los 70 operó “La Coneja”.
“Cutufa”, “Coneja”, financieras desreguladas, las estafas seguirán ocurriendo cuando confluyan circunstancias que hacen propicios estos cuentos del tío.
Uno de estas coyunturas es que los chilenos carecemos de cultura económica, quedamos indefensos ante la publicidad engañosa y también sesgada: los agentes hacen fábula sólo con los beneficios, muchas veces eventuales, pero no hablan de los riesgos y las personas no cuentan con el conocimiento para indagar.
Estos fraudes están además fuertemente vinculados a crisis económicas. Con “la Coneja”, Chile experimentaba una fuerte incertidumbre financiera.
“La Cutufa” fue incubada al unísono de la crisis bancaria de los 80 y hoy, qué duda cabe, estamos viviendo una crisis económica alimentada por factores internos y externos.
Circunstancia esta última que genera inseguridad sobre el empleo, la estabilidad y exacerba un desasosiego para refugiar algún ahorro en un paragua seguro.
Pero además hay un cuarto y un quinto elemento para comprender por qué 5.000 ahorrantes fueron captados por una financiera que les ofreció plata dulce y que están hoy encarando un amargo final.
No es comprensible que inversores con capital suficiente para destinar sus ahorros en un conveniente bien inmueble, se expongan a fondos fraudulentos. Tal decisión sólo se explica porque estamos frente a la cultura de la inmediatez, la codicia y lo logrado sin esfuerzo.
El segundo factor es que quienes buscan una rentabilidad decente, decorosa- esos son los calificativos- no la encuentran en el mercado regulado. $ 10 millones como captación bancaria obtiene a un año plazo un 0,36% anual- a lo más, con tasa preferencial internet- es decir, es un capital que no renta más de $ 36.500 mensuales. Irrisorio.
La pérdida para ahorrantes está institucionalizada: los cotizantes AFP enfrentamos en estos últimos meses una merma importante de nuestros ahorros, una suerte de financiera con licencia para hacernos perder dinero ganado como producto de nuestro trabajo. Por eso, los independientes no cotizan. No justifiquen con cuentos chinos esa realidad.
Nadie se ha alarmado sobre estos resultados negativos que para jubilados o adultos próximos al retiro son sinónimo de pobreza.
Por tanto, hagamos la pregunta obvia: ¿De qué nos escandalizamos, si todos somos víctimas que nos metan la mano al bolsillo, sin derecho a reclamar, a mansalva, en una suerte de cautiverio avalado por todos los Gobiernos, que usan el látigo de la indiferencia ante el drama de trabajadores y jubilados?
Mejor retornemos a plata bajo el colchón o como las tatarabuelitas: en el “corpiño”.
A ver cómo le va a Chile con estos antiguos “métodos”, dada la trascendencia del ahorro para la Economía.

Susana Pozo Pizarro, es Periodista (UCh), Magíster en Información Económica. Actualmente se desempeña como académica del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de la Serena. A nivel profesional ejerció en formatos de Televisión, Radio, Periódico y Revista. También se desempeñó en Comunicación Corporativa y culminó su carrera como Editora y Columnista del sector de Economía en Diario “El Mercurio” de Valparaíso. Hoy es columnista del Semanario “Tiempo” de La Serena.

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