El Rol de militares en la debacle venezolana

Apoyo del sector castrense ha sido determinante para que Maduro permanezca en el Poder

 VenezuelaTras el fallido intento de la Oposición venezolana para sacar del poder a Nicolás Maduro el pasado martes ha quedado claro que los militares no se irán a sus cuarteles si el chavismo a futuro logra ser derrocado.

Sobre las Fuerzas Armadas se tejen hoy una serie de conjeturas que desde la lejanía es difícil cuantificar en su real sustento. Algunas de las hipótesis son contradictorias dependiendo su interpretación de qué lado esté la adhesión a los acontecimientos venezolanos porque no hay matices en la polarización interna y en la comunidad internacional. Lo menos deseado en esto último es la interferencia de Rusia y Estados  Unidos, pero lamentablemente, ante la suerte de statu quo del conflicto, está afianzándose tal injerencia. El último apoyo expresado hacia Maduro ha provenido desde el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, escalando así la esfera externa en el posicionamiento de ambas confrontaciones.

El rol de los uniformados será determinante en el desarrollo de futuros  acontecimientos. La promesa de la Oposición para amnistiar a los militares no ha sido suficiente para que las Fuerzas Armadas estén de su lado, en tanto hasta ahora, la permanencia de Maduro en Miraflores tiene al sector castrense  justamente como  sumás  sólido sostén.

Como sea, por cierto que lo más inquietante es el drama humanitario que vive el pueblo venezolano, y por tanto, no deja ser disonante y provocadora la sonriente y relajada figura del gobernante encarando esta última crisis para esta aventura política que partió como un proyecto para hacer renacer el sueño bolivariano y que hoy ha derivado en una nación escindida, empobrecida, polarizada y en un gran desastre político.

Les invito a leer la columna elaborada para el Semanario “Tiempo”, tras la última escaramuza de la oposición para destituir a Nicolás Maduro.

No todo florece en Primavera

Semanario “Tiempo” Mayo 03/05/2019

 

Muertes masivas, caos político, económico y social, diásporas, en definitiva un drama humanitario generalizado han vivido y continúan experimentando distintos países con Gobiernos administrados por dictaduras, hegemonías políticas y tiranuelos que se engolosinan con el poder. Tragedias o triunfos que luego son “bautizadas” para sintetizar las debacles acontecidas.

Así nació la Primavera de Praga (antigua Checoslovaquia),  que duró apenas 7 meses, tras la invasión soviética. A pesar del fracaso, fue el primer preámbulo en la caída del bloque soviético y la escisión de sus estados dependientes. Tanto así que 25 años después, la misma Checoslovaquia protagonizó un cisma bajo el nombre del “Divorcio de Terciopelo” dando lugar a dos Repúblicas. Hace 9 años, 19 naciones del mundo árabe tuvieron su propio destape- denominado la “Primavera Árabe”- con distintos resultados. A nivel interno, Chile vivió su propia tragedia con una dictadura que hoy resumimos bajo el simbólico nombre del “11”.

La oposición venezolana al Gobierno de Nicolás Maduro vivió un muy fugaz atisbo de esperanza cuando en enero último apoyado por el artículo 233 de su Constitución, Juan Guaidó fue  proclamado como Presidente  Encargado, bajo el respaldo además de parte de la comunidad internacional. Fracasó este esfuerzo incluido el propósito de hacer llegar ayuda humanitaria al pueblo venezolano que ha denunciado hambruna, carencia de servicios básicos y medicamentos.

Pudo haber sido “el Verano Venezolano”.

El Gobierno de Guaidó no es en las sombras sino en las calles y en la lucha frente a cuarteles militares. Las fuerzas opositoras lideradas por este joven político reclaman un poder que se dice usurpado por Maduro al que se acusa de abandono de deberes y de asumir un mando tras elecciones cuestionadas internacionalmente.

Hoy Guaidó intenta un “Otoño Venezolano” y liderar una denominada “Operación Libertad”.

Pero Maduro permanece en el Palacio de  Miraflores, bajo el apoyo aun mayoritario de sus Fuerzas Armadas, pese a la baja de una fracción que permitió la liberación de Leopoldo López.

Esto último ha  sido clave en la resistencia del hoy líder del movimiento chavista. El respaldo militar a Maduro constituye la mayor incertidumbre en un drama, y el mayor temor es que sea cual fuere el resultado, pareciera que las Fuerzas Armadas tienen la última palabra en el desenlace o continuidad de los últimos acontecimientos en el país petrolero.

Y a partir de esta premisa, todo lo que acontezca en Venezuela, tiene el halo de la incertidumbre.

Nadie hoy podría concluir si en ese país alguna vez llegará la Primavera, el Otoño, o lo que  sea,  pero las señales de una cercana democracia, paz y retorno del bienestar para este país parecen estar aun muy lejanas.

Nunca las FF.AA. inmiscuidas en la política es un buen síntoma. Veremos qué sucede en este acontecimiento en desarrollo.

Susana Pozo Pizarro, es Periodista (UCh), Magíster en Información Económica. A nivel profesional ejerció en formatos de Televisión, Radio, Periódico y Revista. También se desempeñó en Comunicación Corporativa y culminó su carrera como Editora y Columnista del sector de Economía en Diario “El Mercurio” de Valparaíso. Hoy es columnista del Semanario “Tiempo” de La Serena y maneja este sitio para analizar la actualidad así como otros temas de interés. No estamos acercando a 1.800 seguidores en twitter y un número significativo que nos siguen a través del contacto directo y de correos. Nuestro interés es otorgar análisis independiente y acogemos co9mentariods que pueden observar enfoques distintos y opuestos al nuestro.

Susana Pozo – who has written posts on Agenda Alternativa.


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