Padre del alienígena más malvado vuelve a acunarlo: terror espacial
Debieron transcurrir 5 otras producciones para que el alienígena más famoso de la cinematografía actual, el más irreductible, y que conserva el nombre menos rebuscado- simplemente “Alien”- retornara a las manos, estilo y creatividad de su primer director, Ridley Scott, el padre de este monstruoso extraterrestre, junto a los guionistas John Logan y Dante Harper.
38 años que no pasaron en vano para este monstruo espacial, cuyo elemento más original es que embaraza a varones y que se introduce en su huésped en la simple aspiración de microrganismos. El primero, el embarazo, cobra más sentido en esta década en que se observa la desexualización del ser humano- tal vez un anticipo a lo que podría ocurrir a futuro, un embarazo varonil, ya han habido intentos, y cuando vemos cómo se abrevian las diferenciaciones entre ambos sexos. El contagio por microrganismos, apela a lo incontrolable que puede ser enfrentar un alienígena dispuesto a destruir al ser humano y que se filtra como la más terrorífica epidemia que podría contraer el hombre en sus incursiones por otros planetas, al alojar en su propio cuerpo a este enemigo, que simplemente usa a los tripulantes de la nave espacial como caballos de Troya.
Las epidemias más fuera de control y letales a la fecha son aquellas en que el agente llega por simple aspiración. Que ello ocurra en la ficción de una película coloca más tensión en el relato y en el espectador, y éste es uno de los tantos elementos que han hecho de “Alien” una de las cintas de terror espacial más exitosas.
Son las 2 primeras interpretaciones que damos a este extraterrestre para su permanencia por casi ya cuatro décadas con una extensa saga, su ópera prima, otros 5 secuelas, 1 precuela y ahora esta secuela titulada “Alien Covenant”
Su originalidad no termina en los elementos ya indicados, el involuntario “depositante” muere al nacer su “cría”, al igual que se estima sucede con la madre del pulpo (de allí tal vez venga el parafraseo del individuo “pulpo”, dispuesto a extraer hasta la vida de su proveedor), Con el octópodo. el Alien cinematográfico también comparte sus tentáculos, una de las variadas formas con que se presenta en las películas, en una mezcla de pulpo y crustáceo.
Otra de sus configuraciones también es aterradora, cuando se le muestra como un gigante, con una silueta muy semejante al demonio de la también muy calificada película de terror “El Exorcista”.
Debe ser el extraterrestre más sanguinario y despiadado de la cinematografía alienígena contemporánea. Distante del “E.T.” que provoca la ternura que se dedica a una mascota y también del intelectualismo a que nos conduce el excelente filme “La Llegada”, ya comentado en estas páginas. Y por último, en las antípodas de “Marcianos al Ataque”, una comedia y sátira que arranca carcajadas.
Me permito todo este preámbulo de disquisiciones, porque quienes vean esta cinta que ya está teniendo éxito de taquilla, les sucederá que entre tanta información que nos entregan los guionistas, no vamos a la letra chica de mensajes y pequeñeces, pero interesantes que pueden observarse en una realización.
A partir de esas observaciones, entregaré algunos elementos del guión, buscando no aportar mayores luces.
Agreguemos en esta misma conducción del texto, que aunque resulta abrumador el relato, que siempre en una película de terror genera una carga emocional adicional en el espectador, queda aun espacio para interpretaciones filosóficas.
Como en toda la saga “Alien” y en su precuela “Prometeo” (también de Ridley Scott) está presente un humanoide. En esta última versión, el director retoma al androide David de la precuela, cuyo nombre está inspirado en la figura del magnífico David de Miguel Ángel, estimada como la figura más perfecta en la creación artística.
David aparecerá como el salvador de la tripulación que aterrizó en un planeta no consignado en la trayectoria diseñada para ir a colonizar un planeta de características semejantes a la Tierra. El desvío a donde finalmente llegaron fue una mala decisión del capitán.
El androide, como ser sintético “bueno”- porque posee sentimientos- se enfrenta a Walter, el androide que portaba la nave, y que será el “malo” ya que está elaborado como un nuevo prototipo más perfeccionado, donde se ha buscado proteger que este ser sintético esté desprovisto de emociones y no signifique una amenaza para la raza humana. Algo de eso están aprendiendo las nuevas generaciones que se suman a la “lógica” de la competencia “a codazos”.
No relataré el guión, pero será el triunfo del mal sobre el bien donde se formula el cuestionable planteamiento de los guionistas que tener sentimientos es “malo”, signo de debilidad.
Una tercera deducción es ver a Walter- el androide malvado- como el Frankenstein actualizado, embellecido, que se escapa de las manos de su creador, y de su dominio.
En esa línea podríamos leer la rebelión como una venganza del oprimido, en el cual muchos espectadores podrán verse retratados, si tiene conciencia que estamos inmersos en una sociedad comandada por una serie de prácticas y normativas que sólo terminan por doblegar y comprimir la libertad.
No obstante, reaparece además el enfoque de la perenne amenaza en cuanto a que los seres sintéticos pueden controlar a la especie humana, un pensamiento que en la literatura parece preocupar más que el ya demostrado proceso del desarrollo de la civilización que ha estado destruyendo su entorno, un contexto evidente y amenazador, por sobre este supuesto de la ciencia ficción de un androide dominando el mundo.
En la forma, “Alien Covenant” no defraudará, su padre de hace 38 años ha demostrado que es su mejor realizador y al parecer Scott está en el propósito de retornar con una segunda secuela de su autoría, según las últimas escenas.
En “Alien Covenant”, Scott vuelve a rendir tributo a las mujeres, pues será la sargento Daniels la tripulantes más intrépida frente al monstruo replicando el protagonismo que llevó al estrellato a Simoney Weaver en la versión de 1979. Todos los varones actúan dejándose llevar por sus emociones y malas decisiones, ratificando en esta cinta el enfoque del sentimiento como una debilidad.
“Alien” fue ganador de una docena de galardones en 1979, incluido el Óscar a los mejores efectos visuales.
Esta nueva versión de Scott derrocha aun mayores efectos visuales y virtuales, aprovechando el avance tecnológico. Visto en el nuevo formato Cinemascope Gigante XD (pantalla de pared a pared) y con sonido envolvente, el filme resulta casi abrumador en una acción que no se detiene. No obstante es una cinta que mantiene el interés, entretiene y cumple con todos los cometidos que están implícitos, lo que da cuenta del buen oficio del equipo.
En definitiva una muy buena realización, recomendable a todo público, ya sea que vaya en pos de ciencia ficción, terror, efectos especiales, acción y aun a pesar de las escenas repulsivas que, si ya las vio en los otros “Aliens”, las resistirá.

Susana Pozo Pizarro, es Periodista (UCh), Magíster en Información Económica. A nivel profesional ejerció en formatos de Televisión, Radio, Periódico y Revista. También se desempeñó en Comunicación Corporativa y culminó su carrera como Editora y Columnista del sector de Economía en Diario “El Mercurio” de Valparaíso. A nivel académico ocupó cargos en la Universidad de La Serena como académica, Directora de la Escuela de Periodismo y vicedecana de la Facultad de Ciencias Sociales y Administrativas. En 2008 recibe el Premio “Elena Caffarena” que otorga el Gobierno para reconocer a mujeres destacadas en su ámbito profesional. Hoy es columnista del Semanario “Tiempo” de La Serena y maneja este sitio para analizar la actualidad así como otros temas de interés. Nos estamos acercando a 1.800 seguidores en twitter y un número significativo que nos siguen a través del contacto directo y de correos. Nuestro interés es otorgar análisis independiente y acogemos comentarios que pueden observar enfoques distintos y opuestos al nuestro.
Susana Pozo – who has written 705 posts on Agenda Alternativa.
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